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viernes, 23 de marzo de 2018

¿Cúando hablar de sexo con nuestros hijos?



Este fue un tema que planteamos esta semana en una transmisión en vivo por Instagram desde mi cuenta de @psicoblogueando y en conjunto con una entrevista a la psicóloga clínica Joxie Fereira @joxietipobienestar experta en el tema de violencia de género y con amplia experiencia en el trabajo con adolescentes en Venezuela. 

Los padres se preguntan muchas veces cuándo y qué le digo a mi hijo sobre educación sexual y muchas veces por miedos, tabúes e inseguridad este tema se deja en manos de terceros, a veces la escuela, que también tiene sus propias dificultades para incluirlo en su programa, dejándole el asunto a la materia de biología y centrándose en los aspectos biológicos y a veces en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, total que si el niño o joven no queda del todo satisfecho con todas estas explicaciones a medias la busca con sus amigos, en mayor proporción, internet y las redes sociales, en virtud de esto decidimos hacer algunos micros a través de las redes para poder dar información basada en evidencia, en experiencia e información actualizada.

Lo primero que tomamos en cuenta fue hacer un par de definiciones para ponerle un marco al tema, y respondimos algunas preguntas:

¿Qué es sexualidad?
Existen diferentes definiciones de sexualidad, con la que más me identifico es con la de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sexualidad humana es: “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los roles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual.

¿Qué es la educación sexual?
Es "el proceso vital mediante el cual se adquieren y transforman, formal e informalmente, los conocimientos, las actitudes y los valores respecto de la sexualidad en todas sus manifestaciones, que incluyen desde los aspectos biológicos y aquellos relativos a la reproducción, hasta todos los asociados al erotismo, la identidad, y las representaciones sociales de los mismos".

El sexo viene determinado por la naturaleza, una persona nace con sexo masculino o femenino. En cambio, el género, varón o mujer, se aprende, puede ser educado, es una construcción social sobre lo femenino y masculino.

Por lo general se confunde sexualidad con sexo o tener relaciones sexuales y creemos que hablar del tema a los niños es ir directamente a hablar de coito, que vamos a crear un trauma del cual el niño jamás podrá salir o a despertar conductas sexualizadas por hablar del tema, nada más lejos de la realidad, “lo que no se pregunta o de lo que no se habla, igual existe”, veamos algunos mitos frecuentes.

  

Mitos más frecuentes sobre la educación sexual

·         “Yo decido si debo decirle o no, por eso es mi hijo y me pertenece”. Lo primero es que hay que dejar claro los niños son sujetos de derecho y por lo tanto pueden tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva. Hay que crear las condiciones, ofrecer la información para que las personas puedan tomar decisiones informadas sobre su vida. Por eso es tan importante la educación integral en sexualidad que permita basarse en la evidencia, lo que ud. decida no decir por temor, pudor, tradición, igual su hijo lo buscará por otra vía.  

·         “Eso es tarea de la escuela”.  No, es corresponsabilidad de todos los actores que participan en la vida de nuestro hijo, los padres principalmente, la familia, la escuela, la sociedad mediante sus instituciones, el estado y sus políticas al respecto.
Ejemplo: Existen organizaciones no gubernamentales en diversos países  dedicadas a investigar, formar y capacitar sobre el tema y estos son recursos que la familia puede aprovechar cuando hay dificultades para hablar del tema.

·         “A mi nunca me hablaron de eso, por tanto no puedo enseñar, es normal no hablar”. Esto es equivalente a “aquí siempre se ha hecho así y no lo voy a cambiar”, la tradición NO es una excusa para evitar educar en sexualidad, en forma adecuada, los tiempos cambian y seguirán cambiando. Es el momento propicio para buscar más información, revisar y despejar las propias dudas y tabúes que tengo en torno al tema.  Fíjense que antes la mujer permanecía en casa y no podía aspirar a estudiar y trabajar fuera del hogar, esto también era una tradición que no necesariamente era buena, ni justa. (Roles de género tradicionales que se transmitían a través de la familia).

·         “Ya lo descubrirá a su tiempo”. Eso es evitar hablar del tema y postergarlo hasta un momento ideal o dejarlo en manos de terceros absolutamente.

·         “Si el no pregunta yo no le tengo que decir”. Volvemos a postergar y evitar hablar del tema, recordemos que lo que no se pregunta no quiere decir que no existe, esto es súper clave en la prevención del abuso sexual, si hay un niño intimidado con mucho miedo y que haya sido víctima de A.S. probablemente no escucharemos preguntas, OJO. Hasta viendo un programa juntos ud. puede pedirle su opinión y pueden surgir temas.

·         “Hablar antes de tiempo puede promover promiscuidad, un embarazo no deseado o una ETS”. La educación integral en sexualidad, que tiene perspectiva de género, es cuatro veces más efectiva en combatir la violencia, el VIH. Si queremos combatir la violencia contra las mujeres, sabemos que la base es una educación sexual que permita a las personas desafiar esos patrones de género que son esas visiones de la masculinidad nocivas, distorsionadas y muchas veces el origen de la violencia. Hay que combatirlo con una discusión abierta, democrática y madura.


·      “Ya yo le hable y le amenacé de los peligros del embarazo adolescente y las enfermedades”.  Esto no es educación, es intimidación, amenaza como forma de coaccionar al niño o adolescente sobre el ejercicio de su sexualidad, esto suele traducirse en ideaciones distorsionadas sobre “el sexo, el placer es malo, asqueroso o peligroso”.   
   

       ¿Por qué hablar de educación sexual?   

  • Es un derecho.  El derecho a la educación sexual integral forma parte de los derechos sexuales y reproductivos, reconocidos en el caso de Colombia a través de diversos instrumentos normativos, incluyendo la Política Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. También en Venezuela tenemos legislación que reconoce los derechos reproductivos y sexuales pero tengo que hacer una reflexión en este sentido, apoyándome en instituciones como AVESA (Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa) donde pude formarme “tener instituciones y leyes pioneras en materia de derechos de las mujeres es insuficiente si desde ellas, o a partir de ellas, no se emprenden acciones efectivas, acompañadas de recursos humanos y financieros que permitan su plena implementación".
  •  En este sentido, educar o no para la sexualidad no es una elección, pues siempre estamos educando para la sexualidad, desde la escuela, la familia y el resto de las instituciones y espacios sociales, de manera consciente o inconsciente, explícita o implícita, adecuada y positiva, o inadecuada y negativa. Por ello, la decisión que nos corresponde es educar adecuadamente para una vivencia de la sexualidad sana, responsable, informada y constructiva (el cómo educamos).
  • Prevenir problemas sociales importantes (cada vez en ascenso en nuestras naciones de Latinoamérica como Venezuela y Colombia por ejemplo) como el embarazo adolescente, abortos, violencia de género, abuso sexual, enfermedades de transmisión sexual, discriminación por la orientación sexual, pobreza, entre otros.  Países con mayor tasa de embarazo adolescente: México, Colombia, Venezuela, Bolivia, Panamá, Guayana Francesa; República Dominicana, Guatemala, Nicaragua y Honduras (Datos entre 2015/2016 Fondo de Población de las Naciones Unidas).
  •   Educar la sexualidad es mucho más que transmitir conocimientos e información acerca de la sexualidad y la reproducción. No basta con enseñar las características biológicas de hombres y mujeres, o los métodos para prevenir un embarazo. Educar para la sexualidad es precisamente brindar herramientas conceptuales, actitudinales, comunicativas y valorativas que permitan luego a los adolescentes tomar decisiones con relación a su sexualidad que se correspondan con lo que quieren, sueñan y esperan de su realidad.
  • Nos permite a nosotros como adultos revisar nuestros propios tabúes e inseguridades.

  ¿Cuándo hablar de educación sexual?

  • Desde muy pequeños.  Así como la sexualidad misma, la educación sexual es un proceso que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida. Puede darse de manera consciente y sistemática, con objetivos e intenciones definidas y compartidas por todos y todas (por ejemplo, en las instituciones educativas que han definido una propuesta clara de educación para la sexualidad), o a través de la cultura y las tradiciones (por la vía de la socialización de conocimientos, actitudes y prácticas comunes a un grupo social o a la sociedad en su conjunto).
  • Desde la concepción ya existen  conceptos preconcebidos y expectativas alrededor del sexo del bebé, en una mezcla de ilusión e incertidumbre por parte de los padres y desde el nacimiento los padres y la familia tendrán actitudes, conductas y  valores relacionados con la idea de ser niño o niña, desde allí ya comienza la educación sexual.
  •  Posteriormente al aparecer el lenguaje los padres o cuidadores enseñan a nombrar las partes del cuerpo a sus hijos (esto es parte de la educación sexual) y tal vez o con frecuencia compren ropa rosada, ollas y muñecas a las niñas y a los niños ropita azul y carritos, a algunos padres les molestará o preocupará que su hijo varón juegue con una muñeca o que su querida princesa corra tras una pelota y rechace la muñeca que con tanta ilusión le regalamos. Fíjense como estas actitudes educan, pero en sentido negativo, porque dan un mensaje claro en torno al rol de género que nosotros deseamos, y si ese niño o niña está mostrando una conducta contraria a lo que esperamos en vez de respetarlo lo estamos forzando a ajustarse a nuestras expectativas de lo que es ser niña o niño.
  • Concibiendo a la sexualidad de modo natural podremos entender que no existe un día especial para hablar del tema, porque podría no llegar. Aprovechemos como padres los momentos de la cotidianidad para ir hablando del tema, tomando en cuenta el nivel de desarrollo socio-emocional y cognitivo del niño para adecuar la información,  Ej.: un niño de 4 años que pregunta cómo vienen los niños al mundo no te está preguntando necesariamente sobre coito y posturas sexuales,  tienes que volver a preguntar qué necesita saber, Ej.”A qué te refieres con” incluso en qué contexto escuchó esa pregunta ¿Hijo cuéntame un poco más donde escuchaste eso que me dijiste?.   Si a esa edad pregunta que es hacer el amor, pudieras responder que es algo que hacen papá y mamá porque se aman y desean estar solos, muy unidos dándose cariño y afecto, recuerda que por la edad apenas están descubriendo su cuerpo. 
  • Si la pregunta es más explícita y según la edad del niño, digamos uno de 10 que ve fortuitamente una escena sugerente de relaciones sexuales en los medios y surge una pregunta, primero explore cuál es su curiosidad antes de precipitarte y responda con honestidad tomando en cuenta su edad y poniéndole el nombre adecuado a cada cosa, (recuerda siempre estamos educando tú dices el cómo), si pueden anticipar que esto no es apropiado para el niño, y ud. antes de cambiar el canal sin decir nada, fije posición ej.: me parece que es una escena fuerte para tu edad y no me gusta como representan las relaciones sexuales y realmente no es así como lo presentan allí, este es un momento para educar en sexualidad y luego conversar el tema.
  •  Según la edad del niño tendrá curiosidades diferentes.
  •  Ud. no tiene que ser sexólogo para hablar con su hijo, lo que ud. no sepa es importante reconocerlo y saber que puede averiguarlo con él, con la mejor disposición generando apertura, sinceridad y congruencia, no se trata de hacerse un experto pero si de poder manejarse y tomar decisiones de manera informada y respetar al otro. De todas formas si evitamos el tema por falta de información nuestro hijo la buscará por otras vías, amigos, redes sociales, medios, etc.


   La educación sexual debe ser entendida como un derecho de la niñez, la juventud y la población en general. Ya que la sexualidad es educable y forma parte del potencial humano a desarrollar en la niñez y en la juventud, una educación que no incluya la educación sexual, simplemente no puede llamarse educación integral".


Recomendaciones finales

  1. Recordar que la educación sexual es un derecho.
  2. Es un tema mucho más amplio que hablar solo de relaciones sexuales.
  3. La sexualidad es algo natural, la invitación es a ser honestos y mostrar apertura al diálogo.
  4. Es corresponsabilidad de todos los que participan en la vida y formación del niño.
  5. Las curiosidades de los niños dependen de cada etapa de desarrollo, su funcionamiento cognitivo, socio-emocional y su marco cultural influirán en el mismo.
  6. Lo que no se pregunta, existe.  
  7. Lo que ud. no diga otro se lo dirá y probablemente con distorsiones.
  8. Volver a preguntar cuando su hijo pregunta y conocer qué quiere saber es importante.
  9. Siempre hay momentos en la vida diaria que permiten hablar del tema, no hay que esperar un día o momento súper especial en condiciones perfectas para hablar.
  10. No hay que ser expertos pero si hay que investigar.
  11. Es importante recordar que en ocasiones los juegos y contactos llaman la atención y como padres debemos de enseñar ciertos límites. Aunque la exploración y curiosidad son normales y esperadas,  explicarles que lo referente a sus genitales es íntimo y por lo tanto la conducta también. Aprender a que hay momentos y lugares apropiados para ello y repetirlo varias veces hasta que dejen de hacerlo en lugares inadecuados.
Este es uno de mis favoritos en consulta y siempre se lo recomiendo a los padres



      Pregunta de reflexión: ¿qué le dirían a su yo de 12 años que sus padres no le dijeron, sobre educación sexual? Tomemos consciencia de nuestros propios prejuicios y tabúes con el tema, para poder educar a nuestros hijos en una sexualidad sana, responsable, con respeto a la diversidad y tomando en cuenta la equidad de género, la igualdad de oportunidades para ambos.

Lic. Rosalynn Herrera
Colaboración: Lic. Joxie Fereira

Psicóloga, asesora familiar y educativa
Consultas en Bogotá y online app midoctor
Contacto: rosalynnherrera@gmail.com
Síguenos en las redes de instagram por @psicoblogueando y @joxietipobienestar












miércoles, 28 de febrero de 2018

Apuntes sobre duelo en adolescentes



 “Si quieres poder soportar la vida, debes estar dispuesto a aceptar la muerte” Sigmund Freud


 El duelo, concebido como un conjunto fenomenológico de actitudes, conductas y sentimientos ante la pérdida de un objeto amado, se comporta en distintas formas según la etapa de desarrollo en la que estén las personas.


Desde la teoría y mi experiencia profesional en el caso particular de la adolescencia, las reacciones ante el duelo, del adolescente por su nivel cognitivo y de madurez socio-afectiva tienden a ser diferentes de lo que comúnmente se espera en momentos de tristeza y pérdida, en algunos casos y con distintos niveles de severidad podemos observar aislamiento social, apatía, desinterés, incluso evitación o rechazo a participar en los rituales funerarios, también en algunos casos más extremos, no tan frecuentes, pueden presentarse conductas de alto riesgo, tales como:  consumo de sustancias psicoactivas, promiscuidad, autolesiones, etc.  y que podrían confundirse con rebeldía e indiferencia, pero que tienen más que ver con la capacidad y madurez emocional para afrontar pérdidas afectivas significativas, reconocer y elaborar dichas emociones en forma apropiada. Cuando los niños entran en la adolescencia, empiezan a entender que todos los seres humanos finalmente mueren, independientemente de su categoría, su comportamiento, sus deseos o lo que sea que intenten hacer.
A medida que evolucione la comprensión de la muerte de sus hijos adolescentes, de manera natural surgirán en ellos preguntas sobre la mortalidad y la vulnerabilidad. Por ejemplo, si un amigo de 16 años muere en un accidente automovilístico, es posible que su hijo adolescente sienta miedo de conducir o incluso de ir en auto durante un rato. La mejor manera de responder a esto es ser empáticos y enfatizar que ante un accidente es normal al principio reaccionar así pero también será un buen momento para recordar a su hijo lo que debe hacer para no correr peligros, como no subir nunca en un auto cuando el conductor haya bebido o usar el cinturón de seguridad.
Los adolescentes tienden a preguntar sobre el sentido de la muerte a alguien que esté cercano a ellos. Un adolescente que pregunta por qué alguien tiene que morir probablemente no está buscando respuestas literales, sino empezando a explorar la idea del sentido de la vida. Los adolescentes también tienden a experimentar cierta culpa, especialmente si muere alguno de sus amigos, y así preguntarse por qué le tocó a él y a mi no. Sea lo que sea lo que sienta su hijo(a) adolescente, lo mejor que puede hacer es alentarlo a que exprese y comparta su dolor.
Cuando fallecen los abuelos y en general ante pérdidas significativas para el joven muchas veces el adolescente, aunque sufra intensas emociones, no las comparte con nadie. Posiblemente porque se siente de alguna manera, presionado a comportarse como si se las arreglara mejor de lo que realmente lo hace. Después del fallecimiento de su padre, su madre o de su hermano/a, se le puede pedir "ser fuerte"  delante del otro padre o de los hermanos más pequeños. Se espera que sostenga a otros, cuando no sabe si será capaz de sobrevivir a su propio dolor.

Aunque no lo demuestren, es natural que el adolescente sienta mucha rabia, miedo, impotencia... y que se pregunte el por qué y para qué vivir. Los adolescentes perciben la muerte como algo que les hace "diferentes" y temen, que si expresan su dolor públicamente, pueda interpretarse como una señal de debilidad. Otras veces pueden reaccionar con una aparente indiferencia, que no es más que su manera de defenderse de los sentimientos abandono. Esta indiferencia no significa que no les importa y debemos evitar culpabilizarles por su actitud. Este tipo de conflictos puede tener como resultado que el adolescente termine por renunciar a vivir su propio duelo (duelo aplazado o congelado).


¿Es correcto llevar a los niños o jóvenes a los funerales? Depende de usted y de su hijo(a). Es bueno dejarlos que participen en cualquier ritual de duelo, si ellos quieren hacerlo. Antes que nada, explíqueles lo que ocurre en un funeral o entierro y ofrézcales la posibilidad de que ellos decidan si quieren ir.
Hábleles sobre sus creencias sobre la muerte y explíqueles el sentido de los rituales de duelo que realicen usted y su familia.
Si le parece que su propio dolor puede impedirle ayudar a su hijo(a) en este momento difícil, pida a un amigo(a) o un familiar que cuide a su hijo(a) mientras dura la ceremonia. Elija a alguien que sea del agrado de usted y de su hijo(a) y en quien ambos confíen, alguien a quien no importe abandonar la ceremonia si su hijo(a) lo desea.
 Un adolescente quizá se muestre enojado y se sienta más cómodo sincerándose con sus amigos. Cualquier que sea la reacción que tengan sus hijos, no lo tome como algo personal hacia usted. Recuerde que aprender a enfrentar la pérdida de un ser querido es igual que enfrentar cualquier otra situación física, mental o emocional, requiere un proceso, es decir implica tiempo y paciencia. Sobretodo confiar en que será capaz de recuperarse, aceptar y reanudar su vida luego de un tiempo.
Sin embargo, esté pendiente de si sus hijos muestran algún signo de que necesitan ayuda para hacer frente a la pérdida. Si el comportamiento de su hijo(a) cambia radicalmente -por ejemplo, si su hijo normalmente es un niño sociable que se entiende fácilmente con la gente y de golpe se muestra enfadado, reservado o demasiado ansioso; o si en la escuela pasa de sacar buenas notas a sacar claramente malas notas- busque ayuda.
Puede consultar con un médico, con el psicólogo de la escuela o con alguna organización que ofrezca atención psicológica para que les oriente y le aconseje. También puede buscar asesoramiento en libros, páginas webs, grupos de apoyo y otros recursos que ayudan a las personas en situaciones de duelo.
No dude en pedir ayuda si ud. considera que su manejo sobrepasa su capacidad y recursos emocionales para atender y apoyar a su hijo.
Signos que indican que un adolescente necesita más ayuda
Como hemos visto, son varios los motivos que determinan que el duelo en el adolescente sea más difícil. Algunos adolescentes pueden mostrar un comportamiento inadecuado o preocupante que puede alarmar a su familia.


Vigilar los siguientes comportamientos:

- Negación del dolor y alardes de fuerza y madurez
- Síntomas de depresión, dificultades para dormir, impaciencia, baja autoestima.
- Fracaso escolar o indiferencia hacia las actividades extraescolares.
- Deterioro de las relaciones familiares o con los amigos.
- Mencionar el suicidio como posibilidad de reencuentro con la persona fallecida.
- Conductas de riesgo: abuso del alcohol y otras drogas, peleas, relaciones sexuales sin medidas preventivas…

Por: Psicóloga Rosalynn Herrera
Asesora familiar y escolar. Psicoterapeuta
Instagram: @psicoblogueando
Facebook: Psicoblogueando

viernes, 16 de febrero de 2018

¿Cómo manejar la agresividad en el aula? SOS!!!

https://www.educaciontrespuntocero.com

Trabajando con una paciente que está en primaria en un colegio mixto, en Venezuela, surge el tema de no querer regresar a la escuela, aparte de situaciones familiares y personales que se relacionan pero no vienen al caso, ella expresa que algunos niños se portan mal y la docente según entiendo tiende a golpear la mesa con una tabla, imagino un ambiente así durante toda la semana varias horas del día y no puedo sino comprender a esta niña y ponerme en sus zapatos y no querer regresar tampoco… el día anterior, acá en Colombia vi directamente como un autobús arrolló un joven en bicicleta y a pesar de estar herido, el chofer de lejos simplemente le reclamaba a la víctima de no cederle el espacio para transitar, yo solo podía ver que el joven sangraba y necesitaba ayuda…

Esta misma semana me entero de la terrible noticia de un estudiante en Estados Unidos que arremete contra la vida de 17 personas en lo que fue su colegio, anteriormente expulsado por problemas de conducta, nuevamente la violencia y la agresión ya no son una simple amenaza o riesgo, son un peligro que todos debemos hacer frente sin ninguna duda, la solución evidentemente no la tiene solo una parte de la sociedad, no creo que solo construyendo más cárceles, o eliminando todas las armas (aunque me gustaría) podremos vencer a la violencia, es que cada uno debemos intervenir sobre este fenómeno en la medida de nuestras posibilidades desde nuestros hogares, en la crianza, con nuestras parejas, en los espacios laborales, educativos, de salud, en la calle, etc.  No se puede corregir un problema con otro problema,  no puedo decirte que pares de gritar si te lo digo gritando, o que pares de golpear a otros y yo te estoy dando golpes.

Ahora imaginemos que estamos en un colegio supongamos que hay una docente que tiene un alumno que sin mediar palabras agrede a la misma y también se autoagrede,  al indagar sobre su situación en el hogar, conocemos que también sus padres le pegan cuando se porta mal, no tenemos más datos, ¿cómo detener estas conductas que no solo ponen en riesgo a otros sino que implican daño para el propio niño?

  •  En primer lugar detener la conducta agresiva.
  •  Recordar que el problema es la conducta no el niño, si etiquetamos al niño de entrada ponemos un juicio de valor del cual será mucho más difícil hacer alguna intervención porque estaremos predispuestos. Nuestro foco será la conducta agresiva.
  • Se resguarda la seguridad del niño y la de otros, porque estamos frente a un desborde emocional que tiene mucha intensidad, dependiendo de la conducta tomaremos la decisión de salir ambos del salón hasta que logre calmarse, brindar contención física si está pateando a través de un abrazo que lo lleve a calmarse, o solo hablar con él, poner límites e indicar la consecuencia de esta conducta, lo cual debería estar estipulado en el manual de convivencia.
  •  Pedir ayuda si la situación rebasa nuestras capacidades para atender al niño, sea porque también nos sentimos molestos, estresados, colapsados por la situación y necesitamos recuperar el control, esto va desde contar con otra persona que esté dispuesto para contener la crisis del niño, sea docente, coordinadora, psicólogo del colegio, etc. y posteriormente hacer la remisión correspondiente para entrevistar a los padres y el departamento de bienestar estudiantil, es importante saber que mantiene estas conductas en el niño, pueden haber varias causas, desde problemas emocionales, trastornos neurológicos, médicos, conductuales, familiares, entre otros.
  • Se hace seguimiento de los resultados de la entrevista con los padres de los cuales debe surgir algún acuerdo, de la evaluación y las recomendaciones del departamento de bienestar estudiantil y a partir de allí se generan acciones y aprendizajes para prevenir estas situaciones tanto con el alumno en cuestión como en futuros casos que puedan ocurrir.
  • Se evalúan las estrategias usadas con las conductas y según sus resultados se socializan las estrategias (no los casos) con el resto del personal docente para multiplicar los conocimientos y experiencias adquiridas, esto es distinto de ventilar la vida personal del niño con la comunidad escolar, esto viola la privacidad e integridad del niño y la de su familia. Evitemos etiquetar a nuestros alumnos, es una simple acción para promover buen trato y el respeto.
  • Revisión y actualización del Manual de Convivencia, a partir de las experiencias de cada año escolar y orientadas a la promoción del buen trato.

 
http://blogcolegiochg.blogspot.com.co/2015/11/
 Revisemos una de las técnicas que existen y han mostrado efectividad para manejar la agresividad de un alumno en el aula.

LA TÉCNICA DE LA TORTUGA
(Programa de autocontrol)

OBJETIVO: Enseñar al/la niño/a a controlar sus propias conductas disruptivas.

TIPO DE CONDUCTAS: De impulsividad: agresiones, conductas disruptivas.

APLICACIÓN: Medio natural: AULA.
                                   Por el/la propio/a profesor/a

DURACIÓN:    Aproximadamente seis semanas

¿EN QUÉ CONSISTE LA TÉCNICA?:

“TOTUGA – RELAJACIÓN – SOLUCIÓN DE PROBLEMAS”

Esta técnica utiliza la analogía de la tortuga, la cual como bien se sabe, se repliega dentro de su concha cuando se siente amenazada.

De la misma manera, se le enseña al/la niño/a a replegarse dentro de su caparazón imaginario cuando se sienta amenazado/a, al no poder controlar sus impulsos y emociones ante estímulos ambientales, etc... En la práctica:

·         Se enseña al/la niño/a a responder ante la palabra clave “tortuga”, encogiéndose, cerrando su cuerpo, metiendo la cabeza entre sus brazos. Después de que el/la niño/a ha aprendido a responder a la tortuga, se le enseña a relajar sus músculos mientras hace la tortuga. La relajación es incompatible con la elevación de la tensión de los músculos necesaria para mostrar una conducta disruptiva/agresiva y por tanto, decrece la probabilidad de la ocurrencia de esa conducta.

·         Se enseña al/la niño/a a utilizar las técnicas de solución de problemas para evaluar las distintas alternativas para manejar la situación que le ha llevado a hacer la tortuga.

El primer paso en el aprendizaje de la Tortuga es definir específicamente en qué conductas disruptivas objetivo nos gustaría que el/la niño/a utilizara la tortuga. Es importante definir las conductas objetivo para que sean fácilmente observables, y se puedan distinguir  perfectamente cuales son dentro del repertorio conductual del/la niño/a. Por ejemplo, un problema bastante común en clase son las peleas; pelearse es una extensa categoría conductual, que incluye muy diversas manifestaciones: puñetazos con o sin provocación, golpes en respuesta a burlas, empujar, insultar,... Hay que definir operativamente la categoría para saber en qué momentos se debe utilizar la técnica de la Tortuga.
Una adecuada definición de “pelearse” podría ser: “dar puñetazos y puntapiés sin sacudidas accidentales”, también sería válida: “dar puñetazos y puntapiés además de sacudidas accidentales

Es necesario tomar de antemano este tipo de decisiones antes de introducir la Tortuga y ser muy consistentes con la definición. Se puede decidir seleccionar unas pocas conductas o elegir muchas, siempre que las definamos operativamente cada una de ellas, siendo recomendable escribir la definición para evitar errores y para facilitar la implantación de la técnica por los distintos agentes, así como para posibles réplicas del programa.

Como mencioné anteriormente esta es una de tantas técnicas que ya existen para promover autocontrol y parte de mis experiencias en más de 15 años como psicóloga escolar y psicoterapeuta, ojalá puedas compartir experiencias que te hayan sido útiles para manejar la agresividad en el aula en los comentarios para las personas que también requieran ayuda, recuerda es una tarea de todos. 

“Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad.” Juan Pablo II
https://pixabay.com/es/la-paz-peacebuild-2288958/


Lic. Rosalynn Herrera
Psicóloga y psicoterapeuta, asesora familiar y escolar. 
Venezolana actualmente en Colombia. 
Consultas online y presencial.
Instagram y facebook: @psicoblogueando



jueves, 8 de febrero de 2018

Cuando los hijos se van de la casa ¿y ahora?

Para nadie es un secreto que en países como Venezuela el éxodo de migrantes ha tenido un nivel significativo y alarmante, desde este espacio y a modo reflexivo, ojalá preventivo, queremos brindarle información útil a quienes puedan o estén atravesando momentos difíciles desde el área socio-emocional, en esta etapa del ciclo vital, por esto hoy el tema será sobre El Nido Vacío, cuando los hijos se van de la casa, para muchos a lo mejor, no en el momento que esperábamos.



Cuando los hijos se van de la casa


Ciclo de Vida Familiar. 

¿Qué se entiende por Ciclo Vital Familiar? Se entiende como ciclo vital familiar a un concepto ordenador, que intenta explicar la evolución secuencial de las familias y las crisis transicionales que atraviesan en función del crecimiento y desarrollo de sus miembros. Podríamos decir que describe el transcurrir en la vida que realizan las personas, desde que nacen hasta que mueren, en forma de etapas preestablecidas. Simbólicamente se lo describe como un ciclo o un espiral, debido a que se suceden tantos ciclos o procesos en forma simultánea de acuerdo al número de miembros que integran dicha familia. Esto es mientras José se transforma en abuelo por que su hijo Pablo tiene un bebé, Ignacio Pablo pasa a ser padre en el contexto de una familia con niños pequeños (etapa de expansión del ciclo vital) e Ignacio es un niño pequeño recién nacido. 

Etapas del ciclo vital familiar/ Ciclo Vital Familiar

1 Formación de la pareja-----joven adulto soltero  -noviazgo -casamiento
2 Expansión-----nacimiento de los hijos -familia con lactantes -entrada de los hijos a la escuela
3 Consolidación------familia con hijos escolares -familia con hijos adolescentes
4 Apertura-----salida de los hijos del hogar -reajuste de la pareja
5 Disolución------ancianidad -muerte del conyuge

Veamos la etapa de apertura o nido

En líneas generales la salida de los hijos del hogar, y la reacomodación de la pareja son las características determinantes de esta etapa. Los hijos abandonan el hogar por que se casan, se va a estudiar a otra ciudad, se van a vivir solos en pareja o emigran, al final el nido vacío obliga a replantear el vínculo matrimonial y las prioridades. Este es un período en el cual las enfermedades crónicas hacen su aparición, como así también las enfermedades de los abuelos o la muerte de ellos son parte de esta etapa.

 Se define como nido vacío al período en el cual se presentan inmediatamente posterior a la salida del último hijo del hogar las consultas frecuentes de las madres con síntomas inespecíficos, angustia, y soledad, producida por la ausencia de los hijos la pérdida de la función del rol de madre cuidadora de los mismos e incapacidad de adaptarse a las nuevas circunstancias. En esta etapa es importante estar atentos a los síntomas inespecíficos, reformular la crisis, actuar sobre los síntomas que pudieran presentarse en los hijos y ser causales de situaciones de crisis matrimoniales en los padres. Preparar a los padres en el rol de abuelos.

En esta etapa los hijos parten a formar sus propias familias. La familia mejor capacitada para dejar partir a los hijos es la familia sana o nutridora. Las familias que menos soportan o afrontan la separación de sus hijos, son las disfuncionales, entretejidas o aglutinadas y las pseudo mutuales que afirman “unidos somos felices” (sin embargo hay conflictos, pero nunca salen  a la luz).

Las familias que podrían llamarse como desapegadas, liberan a sus hijos en forma repentina, pero existe una fuerte cercanía psicológica por fuertes sentimientos de frustración, rechazo y soledad, que no permite alcanzar una real y normal autonomía a los hijos. En este sentido puede que una mala relación de pareja, prolongue la estadía de los hijos en la casa paterna, así éste o estos hijo(s) serán los “mantenedores” de la pareja y familia.

A esta altura del ciclo familiar son importantes los secretos familiares y cómo se enfrentan, ya que puede gastarse mucha energía y esfuerzo para mantenerlo o protegerlo como secreto.

La preocupación por los hijos necesita ser cambiada por otros intereses, y en esta búsqueda se requiere un tiempo importante para redescubrirse como pareja. Algunas parejas caen en el aburrimiento o rompen la relación, acusando al compañero(a) por desilusión. El camino más funcional es aceptarse a sí mismos, terminando con la agresión al o a otro(s) a quién(es) se le hacía responsable por lo que sucedía (el secreto es encontrar el placer del propio desarrollo, fundido con el placer de dedicarse a otros).

Otros aspectos que hacen desagradable el “nido vacío” son, entre otros:

- Cuando los hijos dejan la casa, los padres pueden sentir una pérdida de energía juvenil.
- Se experimentan límites de creatividad.
- La salud pasa a ser una preocupación importante.
- El climaterio se produce en ambos y por diversas causas, entre ellas disminución de la actividad ovárica, factores socioculturales y factores psicológicos.
- La potencia sexual del hombre dependerá de cómo haya sido su vida anterior y sobretodo si ha sabido desarrollar relaciones íntimas más profundas y que no revistan la necesidad de sentirse poderoso.
- la pareja se encuentra por un lado con sus propios padres que terminan su ciclo vital y por otro la red familiar que brota con nietos.

El Nido Vacío (2008) Película
¿Cómo se puede sobrellevar?

-Cambiar a una nueva perspectiva de la situación: En lugar de focalizarte en los aspectos negativos de la situación, busca los positivos. Por ejemplo, puedes pensar en el bienestar de tus hijos; si ellos están bien, tú también deberías de estarlo. Esto supone flexibilidad y adaptabilidad.

-Refuerza la relación con tu pareja: Es el momento de reforzar la pareja a través de actividades que quizás habéis postergado, de redescubriros y hacer cosas juntos.

-Hablar:  siempre es adecuado que verbalicemos cómo nos sentimos, incluso en ocasiones, compartirlo con nuestros seres queridos puede hacernos ver que podemos superar lo que nos ocurre.

-Redescubrir tus gustos: Recuerda que antes de tus hijos ya tenías una vida, unos sueños e intereses personales que a lo mejor quedaron aplazados por la llegada de los hijos, el trabajo y las exigencias diarias.  Ahora puede ser el momento para ponerte en marcha y realizarlas. Te ayudará a pensar en otras cosas y además, a darte cuenta de que la vida continúa:  a lo mejor ese curso de canto que dejaste de hacer, viajes, voluntariado o ese libro que querías escribir o esos amigos que ya no llamabas ni tenías tiempo de verlos, ya llegó la hora de retomar esos aspectos de tu vida.

-Mejora la relación con tus hijos: Quizás el hecho de que se hayan ido del hogar sirva para tener una mejor comunicación que antes, por ejemplo.

Es importante que recordemos, que la relación con nuestros hijos no terminará porque ellos se marchen de casa, sino que se desarrollará de una manera diferente y que como en cualquier otra relación, para que se mantenga hay que seguir construyéndola y fomentándola.

Lic. Rosalynn Herrera
Psicóloga y psicoterapeuta, asesora familiar y escolar. 
Venezolana actualmente en Colombia. 
Consultas online y presencial.

Instagram y facebook: @psicoblogueando


TRANSFORMACIÓN O RESIGNACIÓN

 Ya han pasado muchos meses desde que empezaron tantos cambios desde el inicio de la pandemia,  muchos meses más desde que no volvía al blog...